SBU
Somos una fraternidad de Sociedades Bíblicas nacionales consagrada a la tarea de poner la Palabra de Dios a disposición de todas las personas en todas partes del mundo. Mientras millones de personas alrededor del globo están hambrientas de la esperanza que yace en la Biblia, las iglesias experimentan un rápido crecimiento en Asia y África, y la demanda aumenta en los antiguos países soviéticos, las Sociedades Bíblicas enfrentan la abrumadora necesidad de Escrituras en diferentes formatos:
- Escrituras en traducciones contemporáneas en docenas de idiomas.
- Escrituras en cientos de idiomas que nunca antes recibieron la Biblia.
- Escrituras en audiocasetes y videocasetes.
- Escrituras en braille.
- Biblias de estudio.
- Escrituras en medios electrónicos, en CD-ROM, DVD e Internet.
Con una tradición de 200 años, las Sociedades Bíblicas del mundo sirven con la Palabra a millones de personas en el mundo. Para alcanzar el reto de poner disponible la Palabra de Dios en este veloz mundo cambiante, las Sociedades trabajan juntas a través de la fraternidad de Sociedades Bíblicas Unidas. Por medio de la fraternidad, estas Sociedades se mantienen activas en la traducción, producción y distribución bíblica, todo esto para apoyar a la iglesia. Las Sociedades Bíblicas Unidas conforman una organización internacional, no lucrativa y no denominacional.
Historia
El nacimiento del movimiento moderno de las Sociedades Bíblicas comenzó con la fundación de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera (SBBE) en Londres, en 1804. Su propósito fue el de incrementar la disponibilidad de Escrituras en Inglaterra y Gales, pero su visión misionera se extendió rápidamente. La SBBE no tardó en tener agentes, por toda Europa y más allá, que distribuían Escrituras y establecían Sociedades Bíblicas y agencias locales. Al limitarse a distribuir únicamente la Biblia, “sin notas ni comentarios”, la SBBE esperaba recibir el apoyo de cristianos de todas las denominaciones. Pronto hubo otras Sociedades Bíblicas nacionales ansiosas de operar en una dimensión internacional: Países Bajos en 1814; Estados Unidos en 1816; Rusia en 1821; y otras. Se publicaron ediciones de la Biblia con traducciones aprobadas por las diferentes iglesias y de acuerdo a sus respectivos cánones.
Después de la Primera Guerra Mundial, las Sociedades empezaron a buscar maneras de coordinar su trabajo por medio de acuerdos de “cortesía” y agencias conjuntas. En 1932, los delegados de las Sociedades Bíblicas en los Estados Unidos, Inglaterra y Gales, y Escocia se reunieron en Londres para coordinar sus actividades, las que se estaban traslapando en los Balcanes, Brasil, Chile, China, Japón, el Medio Oriente, Uruguay y Venezuela. Los beneficios que obtendrían al compartir sus experiencias y prácticas se hicieron cada vez más evidentes, y en 1939 en Woudschoten, Países Bajos, estas tres Sociedades, a las que se unieron las Sociedades Bíblicas en Francia, Países Bajos y Noruega, se reunieron para planificar el establecimiento de un “Concilio Mundial de Sociedades Bíblicas”.
La realización de sus planes se demoró debido a la Segunda Guerra Mundial, pero después, en 1946, delegados de 13 países se congregaron en Haywards Heath, Inglaterra, donde el 9 de mayo se fundaron las Sociedades Bíblicas Unidas. A partir de 1946, las Sociedades, tradicionalmente poderosas, dejaron el control directo del trabajo en otros países y estimularon el desarrollo de Sociedades nacionales autónomas. Las Sociedades miembros han establecido también una estructura de comités y oficinas para ayudarlas en su trabajo, y han fijado un presupuesto en común, por medio del cual se comparten los recursos financieros.
Servimos
Los miembros de las Sociedades Bíblicas están dedicados a servir a la misión de la iglesia, poniendo a su disposición las Escrituras para la adoración, la proclamación, el discipulado y el crecimiento espiritual.
Hacemos
Las Sociedades Bíblicas proveyeron el año pasado más de 561 millones de Escrituras a hombres, mujeres y niños alrededor del mundo. Eso incluye más de 20 millones de Biblias, 18.5 millones de Nuevos Testamentos, 33 millones de libros individuales de la Biblia, y casi 490 millones de pasajes bíblicos breves.
Nos sostenemos
Cada Sociedad Bíblica se sostiene mediante la venta de Escrituras así como de contribuciones de iglesias y donantes individuales. Nuestras Escrituras son en gran parte subsidiadas para que se puedan vender a precios asequibles. Para que la Palabra de Dios esté disponible a escala global, las Sociedades Bíblicas trabajan juntas a través de un presupuesto unificado llamado Programa de Servicio Mundial de las Sociedades Bíblicas Unidas.
Necesidad de Escrituras
En un mundo cuya población pasa los seis mil millones de personas, la tarea de alcanzarlas con la Palabra de Dios es de enormes proporciones. Actualmente, se estima que menos de dos mil millones de personas en el mundo son cristianas. Alcanzar a los que faltan requiere una gran dedicación en las áreas de traducción, producción y distribución de Escrituras. Pero no solo requieren un vasto número de Escrituras, sino que las necesitan literalmente en miles de lenguas. Se estima que en el mundo se hablan más de 6.000 idiomas. Al menos alguna Porción de la Biblia ha sido traducida a más de 2.000 de esos idiomas.
Por ello es que, además de producir Biblias en la mayoría de los idiomas del mundo, las Sociedades Bíblicas Unidas brindan ayuda en la traducción de Biblias en cientos de idiomas, muchos de los cuales son hablados por quienes nunca han recibido la Palabra de Dios. Las SBU están apoyando activamente los trabajos de traducción en 685 idiomas en África, las Américas, Asia-Pacífico, Europa y el Oriente Medio.

